Son 91. Mira.

15 de Julio de 2008

Lluvia

Lamentablemente no siempre soleaba alegre. A veces los caminos eran de vuelta y los pájaros emitían graznidos grises en lugar de un cantar colorido y bienhumorado.

Eran caminos de tierra que no llevaban a ninguna parte, camas vacías y gotas en las ventanas. Eran tardes metidas en una caja y arrugas en el aire que respiras.

Y Johnny recordaba sus fiestas, con sus sonrisas y sus bellas lamidas de polla. Recordaba sus triunfos y sus celebraciones, ellas tan rodeadas de gente siempre. Sus tumultos en los buenos ratos. Sus noches sin lágrima, sus problemas resueltos… Recordaba el puto estribillo pegadizo de su vida. Recordaba el paseo a la punta del faro, recordaba abrazos y besos, pitillos, secretos y cartas selladas con lacre. Recordaba las carcajadas que siguen a los chistes.

Eran silencios como escaleras viejas que tocaban el fondo. Eran lamentos sin patria ni nombre ni razón para esconderse. Eran ausencias de todo, vacíos, batallas eternas.

Y Johnny miraba a su alrededor y solo veía carmin por el suelo de su autoestima, libros ilegibles y guitarras afónicas. Calcetines, gayumbos, pétalos secos y basura. Hueco para gritos y folios en blanco. Olor a perfume de su última alegría y la puerta entreabierta y con cara de asco. Veía, comia y sentía en su agrio decorado y en su corazón rodeándole con un brazo su cuello y reprochándole… mira! mira! mira!… Mira como me has dejado.

Son 89. Frío.

12 de Julio de 2008

El aire en leve movimiento hería mis carnes en medio del invierno. El porche brillaba perfumado por esa temperatura plateada. El oxígeno era un fino polvo que entraba por la nariz y arañaba tus pulmones. En mi cara, la piel se había endurecido con los años, como pellejo de breva, la coraza de los gestos había envejecido a una velocidad imparable. Cicatrices, arrugas, besos, leves sonrisas y mar salado de miles de penas en la mejilla habían dejado el cuero impasible y seco. Tranquila y mansa cota de malla batiéndose a muerte con el frío frío.

Olor a cafe por la rendija, Louis Amstrong por la rendija, ladridos por la rendija… el mundo se escapaba por un leve hueco a protegerse detrás del cuero de mi gesto cansado.

Era mi vida revoloteándome una mañana tranquila de Enero.

Y mi silencio que se volvía a morir una vez más por decir i love you

Son 86. Oscuro.

8 de Julio de 2008
Yo nunca veo nada. Cuando las cosas parecen que quieren pasar inadvertidas, cuando los camaleones visten sus camaleónicos disfraces, cuando las oscuridad tapa realidades, cuando todo se mueve rápido y severo regateando tu atención… Yo nunca veo nada.

No se si llovía, el agua que irrumpía a gotarrones en el parabrisas me impedía ver inclemencia alguna. No se si era de noche, estaba demasiado oscuro. No se que cojones pasaba en esa carretera como una pesadilla sin codazo. Era mi vida y mi mundo que se habían recogido en el inquietante interior de mi escarabajo. Húmedo y acogedor al mismo tiempo, no cesaba en el empeño de encontrarle final a esa vieja cinta de blues que llevaba sonando tres lustros… How long will it take now before I realize, That I can’t live without you by my side, and nothing else will keep me satisfied?… Joder, nada quería ser visto por mi, nada se me presentaba claro y nítido… no había salida, pero tampoco encontraba la entrada, lo que me había llevado hasta allí. Cada segundo era un desvío con cientos de posibilidades, tantas como fracciones de giro tuviera mi cabeza… tantas como yo fuera capaz de imaginar. Estaba perdido en la nada, en todo aquello que tapaba la realidad.

Frené el coche en el medio de ese instante. Las gotas me empujaban, me zarandeaban, me golpeaban al otro lado de la lona y el parabrisas. Rory no dejaba de llorar por los altavoces y estaba tan perdidamente enamorado de ella que no quería ni recordarla para no traerla aquí. Porque yo nunca veo nada cuando nada quiere ser visto por mi.

Son 85. Recuerdos de tornillo.

7 de Julio de 2008

No me acuerdo de nada, pero debió de ser inolvidable. Un baile con verbena y horas y horas dando vueltas sobre sí. Tanta, tanta fiesta que la gente se besaba por la calle y en el aire había algo que lo difuminaba todo, como si el pueblo, esa noche tibia de Agosto, se hubiera convertido en un lienzo pastel que con el dedo se desdibujaba en miles de colores mezclados y mate.

Ya hace meses que dejé de recordar lo inolvidable pero, sin caras ni palabras ni acontecimientos, veo la imagen general, un olor en mi paladar y un silencio ensordecedor que venía desde la punta del muelle donde fumábamos mil porros y las chicas se dejaban andar en las bragas.

Entonces, esta mañana salió el sol… y empezó a oler a horizonte y lonja en mi sonámbula percepción. Y voces de niños corriendo, cáscaras de pipas y algodón de azúcar. Petardos, farlopa y el cha-cha-chá del tren

Me di cuenta de que ya es verano.

Venga, vamos a pasarlo bien.

Son 82. Son 27.

2 de Julio de 2008

En la inmensidad de las cosas frágiles y pequeñas sobrevuela cielo alguno un botín del 47 y una lápida con parche. En los despertares aún dormidos que nos pillan por sorpresa la realidad es una verdad inventada y la honestidad necesita de una mentirijilla para llegar a buen puerto. Quizás bastara con ser abrupto, quizás todo fuera controlable si nada se moviera de su sitio. Y en lo alto de la cima de montealgre, como si de una ironía se tratase, alguien abre el gas de la tristeza y contamina de vacío los pulmones que mas tarde han de subir a pié la cuesta.

Y toda vez que la puñeta nos regala cosas bellas, se nos pasa de un soplido y discernimos entre natural y sintético, escribiendo, comiendo, cagando, follando, llorando y dándonos un poco por el culo los unos a los otros. Paz, amor y otra serie de virtudes no más perseguidas on the road que unos buenos macarrones con carne en el entretanto que aprieta el hambre.

Dándole salud al cuerpecillo, además, no hay mas sueño que el de hacerse daño entre risas… y no hay más sueño porque no hay que concilie lo imposible con tanta prisa. REM es un grupo, mi cama un ring de boxeo y el sábado un momento de putamadre para hacerle 27 años más viejo al hijo de viva la madre que lo parió… oe oe oe, espérame en el baño reina que te vas a enterar…

y así…