Son 112. Sabor lágrima.
De algunos de los modos que me oprimían el pecho, que me dejaban sin aire. De alguno de los paseos, de las lluvias y esa acera color marrón grisáceo debajo de ese cielo gris ceniza. Gris despojo, gris reproche, gris vida.
De aquellos ojos nublados, de aquellas borrascas solitarias y temerosas. De aquellos brazos que se ponian de rodillas y no eran quien de levantarse. De aquel Drexler, de aquel José Cuervo sabor lágrima, de aquel amor sabor limón, que aquel salto al vacio, de aquel secreto, de aquel yo, mi, me, conmigo.
De aquella nada de la cual la memoria alimenta un todo… haciéndole el boca a boca con canciones, con mañanas de tormenta, con secilla y virulenta manera de pensar cuando uno piensa sin pensar en pensar bien.
Y cada vez somos más grandes… y cada vez estamos más juntos… y cada vez somos más infranqueables. Así que solo tengo que darle a STOP a este disco para que se quite de mi nariz olor a hierba mojada y de mis ojos nubes de gris ceniza de mil incendios.
…

11 de Septiembre de 2008 a las 14:59
si, agora ata semella que a choiva non molla, agora somos máis grandes, imos camiño de alcanzar a enormidade…
grazas por medrar conmigo sir