Son 94. Todo.

infinito_escher

Había que verlo vistiendo sus sandalias, sus calcetines y su sonrisa nerviosa. Había que verlo echando por fuera regustillos amargos y barnices mate. Había que verlo hinchando el pecho, colocándose el flequillo, comiéndoselas con la espalda. Danzando en el enésimo sueño despierto.

Recto y estirado con la barbilla cogiendo aire, lustroso y esbelto, trozo de carne que nunca llegó al hueso, enorme y elegante soldadito de hielo… alargaba, sol enfrente, la mirada al horizonte con la cara que su pose le dejó en el último regate y ese todo, vistazo de otro todo, era tan inmenso, tan infinito, tan cercano y tan lejano a la vez… tan superficial y tan profundo, era tan todo este todo que nos miraba que, hasta el mismísimo Johnny, tuvo que tragar saliva y darse la vuelta sintiéndose pequeño. Ínfimo.

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